
El artículo escrito por los periodistas Ryan Dube y Juan Forero toma de ejemplo las ciudades de Guayaquil en Ecuador y Cali en Colombia, para mostrar que a pesar que estas dos ciudades estuvieron entre las más violentas de América Latina, sus gobiernos han implementado sistemas para disminuir las tasas de homicidios.
“América Latina está lidiando con una oleada de homicidios que la ha convertido en la región más asesina del mundo. En medio de los asesinatos, sin embargo, hay indicios de soluciones y experimentos de toda la región, que tienen como objetivo poner bajo control la crisis. Las nuevas normas de aplicación de la ley, las herramientas policiales basadas en datos y los programas sociales están desacelerando la violencia y, en algunos casos, reduciendo drásticamente las tasas de homicidios” (Dube, Forero, 2018).
Esta disminución de índices de violencia no es tarea fácil, requiere una combinación de cambios políticos y judiciales, cambios en las políticas públicas y sociales, crear oportunidades de educación y empleo. En el caso de la ciudad de Cali, desde el año 2016 con financiación de la Secretaría de Seguridad y Justicia de la Alcaldía de Cali se implementó el Proyecto Atención Integral a Jóvenes en Situación de vulnerabilidad TIP- Jóvenes Sin Fronteras, el cual está siendo ejecutado por el Instituto Cisalva de la Universidad del Valle en conjunto con la Policía Nacional, para brindar atención a jóvenes integrantes de pandillas de ocho comunas priorizadas de la ciudad. El factor diferenciador de este proyecto a otros que se implementan o han implementado en otras ciudades es que aquí se hace seguimiento personalizado a los jóvenes, con seguimiento en terreno de las actividades que involucra a los jóvenes ocupándoles la mayor parte del día con trabajo, educación y actividades deportivas y culturales. Cada semana con las unidades operativas se reúnen los enlaces, educadores para la vida y gestores de la Policía para revisar lo que han logrado hacer en la semana previa y planear la siguiente, así mismo, dispone de un equipo coordinador que se reúne cada semana para hacer una evaluación de lo que está sucediendo con ellos y en lo posible evitar que deserten.
En su visita a Cali, el periodista Forero tuvo la oportunidad de visitar varias comunas, pudo conocer jóvenes vinculados al proyecto y conversar con ellos, llegando a la conclusión que estos procesos de transformación son posibles, pero no se dan de la noche a la mañana. Muchos de los jóvenes entrevistados manifestaron que su mayor motivación de cambio son sus hijos, que ellos tengan una mejor calidad de vida y mejores oportunidades de las que ellos han tenido.
Vea el articulo original en https://www.wsj.com/articles/inside-the-experiment-to-stop-the-carnage-in-latin-america-11546275481